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Con celo de Dios el Apóstol Naasón Joaquín defiende igualdad de razas

Con celo de Dios el Apóstol Naasón Joaquín defiende igualdad de razas

Guatemala, Guatemala (Berea Internacional).- Desde esta noble y hermosa Nación, el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, usó todo el poder que Dios le ha dado y con toda la misericordia que acumula su corazón perfecto defendió a los hermanos de Guatemala y de toda Centroamérica: les dio su brazo y mano, y les dijo que deben olvidarse de que su país es un hermano menor y que otros países son hermanos mayores para asumir que son hijos de Dios, iguales, en la raza única que eligió Dios.

El Gran Apóstol de Jesucristo se llenó de celo de Dios por lo que dijo que ha escuchado: que México u otros países son hermanos mayores.

En una reunión con un ejército de profesionistas guatemaltecos, agrupados en una fuerte asociación, recordó que en la época de los apóstoles primitivos predominó esa confusión.

El Ungido de Dios dijo en una presentación inolvidable para el pueblo del Señor que Él gobierna: “Es para mí un gran orgullo y satisfacción poder estar con ustedes este día, con los profesionales de este hermoso país de Guatemala”.

“Hubo un conflicto en la iglesia primitiva y había un pensamiento de superioridad y de inferioridad en dos grupos de la Iglesia.

La palabra de Dios menciona que el Hombre de Dios deseaba quitar y desarraigar ese pensamiento humano que inclusive llevó a dos apóstoles a tener una discusión, lo cual todos nosotros conocemos perfectamente.

La influencia que todavía existía en los judíos de rechazo a los gentiles era tan fuerte que dijo el Apóstol Pedro que sintió un poquito de incomodidad que la Iglesia judía lo viera relacionarse con los hermanos que eran gentiles, porque era muy fuerte todavía ese pensamiento y esa separación de situaciones patrióticas o nacionalistas.

Yo creo que ahí se basa un poquito aquella prédica del Apóstol Pablo cuando decía: ya no hay judío, ya no hay griego, ya no hay gentil, porque ahora todos venimos a conformar un solo pueblo, una sola raza, un solo tipo de personas, esto es, los Hijos de Dios que vamos más allá de las fronteras, que vamos más allá de gobiernos, que vamos más allá de políticas. Los gobiernos pueden construir muros y paredes, pero la Iglesia por medio del Evangelio crea puentes que nos unen y que hacen que nos veamos con amor, con cariño y apoyándonos los unos a los otros, cuando así hay necesidad.

También, dentro de aquella situación que se vivía, en aquella época difícil en la Iglesia primitiva, hubo una hermosa reacción de aquella iglesia que todavía le costaba un poquito aceptar al gentil y dice que vino una necesidad en toda Jerusalén cuando el Apóstol Pablo, el Apóstol a los gentiles, se da cuenta de que había esa necesidad en Jerusalén, convocó a una ofrenda en todas las Iglesias de los gentiles y entonces dice que ante esa misma situación la Iglesia responde a la invitación del Apóstol Pablo, junta aquella ofrenda y el Apóstol Pablo la lleva a Jerusalén, y con aquella ofrenda no solamente ayuda a la Iglesia de Jerusalén sino que sobreabundó en esa necesidad”.

“Ese es el pueblo de Dios. Esa es la Iglesia de Cristo. También aquí yo quiero quitar de cada uno de ustedes un pensamiento equívoco que pueda existir en vuestra mente y he escuchado algunos comentarios en algunos de los países donde su hermano ha estado, y dicen somos el hermano menor de México, o México es el hermano mayor de Centroamérica. Yo les he corregido y les he dicho aquí no hay hermano mayor ni hay hermano menor. El padre ve al hijo con amor, desde el mayor hasta el menor, y aunque en el mayor podría tener un poquito más de responsabilidad porque es el mayor y tiene responsabilidades, pero para el padre no hay hijo mayor ni hay hijo menor”.

“Yo también les he querido quitar a los hermanos de Centroamérica ese pensamiento de que no se sientan menores, discriminados ni mucho menos menospreciados, porque ustedes son Hijos de Dios y desde ese punto de vista tienen el mimo valor que el mexicano, que el norteamericano, que el europeo, que el australiano, que el asiático, porque aquí no vienen las potencias mundiales a declarar quién tiene mejor calidad como personas y quien tiene menor calidad. A nosotros nos dio Dios un nombramiento que nos hace una raza única y por esa chispa milagrosa de inteligencia que Dios nos da, y que nos da la capacidad igual que a cualquier ser humano, pero con la ayuda de Él nos hace aún ser superiores, pero no al mexicano, no al norteamericano, nos hace ser superiores a aquellos que no son del Pueblo de Él, porque así lo relata en muchos ejemplos la Palabra De Dios”.

“Yo quiero entonces que se llenen de ese coraje, de ese entusiasmo, y las palabras que yo estoy escuchando del hermano de Bienvenida y que se sienten muy orgullosos de mí, yo también me siento muy orgulloso de ustedes”.

“Y no los veo como al hermano menor; los veo también como una columna muy fuerte de acero, y sé que esa columna también ha de sostener proyectos, trabajos que también aquí se han de recrear. Yo estoy hablando con el hermano Juan y yo también le platico y le comento: también yo tengo una esperanza en Guatemala y yo espero que aquí también podamos construir una Ciudad la Luz del Mundo donde podamos demostrarle al mundo que la Iglesia tiene la capacidad de poder crear dichas ciudades y dar educación, salud, asesoría empresarial para salir adelante y donde se erradique todo tipo de vicios y analfabetismo.

Para eso yo no ocupo guatemaltecos ni mexicanos ni estadunidenses ni centroamericanos ni sudamericanos ni europeos; yo necesito a los Hijos de Dios y tú eres un Hijo de Dios”.

Los cientos y cientos de profesionistas que integran la APEG vivieron con llanto de felicidad y sus puños en alto esta determinación de Dios en Su Ungido Santo. Se comprometieron a ir al auxilio de quienes no pueden prepararse como ellos, especialmente niños y jóvenes, como les aconsejó el Gran Padre en la fe de millones, Naasón Joaquín García, y a trabajar por la Ciudad Luz del Mundo.

El regocijo espiritual en Guatemala es grande. Y se espera mayor bendición mañana. El Gran Apóstol de Jesucristo ya demostró cuánto le duelen y cuánto los ama.

admin

febrero 11th, 2017

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